Historia del Cabañal

Así nació Port Saplaya: el folleto de los años 70 que prometía la «pequeña Venecia valenciana»

Construcción de Portsaplaya Inicio de Port Saplaya Comienzos de Portsaplaya

Hace unas semanas encontramos algo que no esperábamos: un folleto comercial original de Port Saplaya, de los años 70, de cuando la urbanización todavía no existía más que sobre el papel. Tapas gastadas, tipografía de época, ilustraciones dibujadas a mano y un eslogan que, leído hoy, suena casi profético: «una auténtica Villa marinera».

Lo guardamos porque en Área Marítima llevamos desde 1989 vendiendo casas en este rincón de la costa valenciana, y pocas veces se tiene la oportunidad de ver, en blanco sobre papel amarillento, cómo alguien imaginó un barrio antes de que se construyera un solo ladrillo. Así que en lugar de guardarlo en un cajón, hemos querido compartirlo.

Un proyecto que se vendía como una promesa

El folleto se abre con una idea muy clara: a solo 4 kilómetros de Valencia, alguien quería construir un pueblo de pescadores que en realidad nunca había existido. El texto original lo explica así:

«Se ha proyectado una auténtica Villa marinera que conjuga el atractivo de los más bellos pueblos de pescadores de la costa, con las comodidades y servicios de las casas de la gran ciudad.»

No era una urbanización más. La promesa era un conjunto de casas de estilo singular, con fachadas variadas pero armónicas entre sí, puerto interior, amarres privados para embarcaciones de recreo, jardines y, el elemento que de verdad lo diferenciaba de cualquier otro desarrollo de la costa mediterránea: canales de agua en lugar de calzadas, con calles peatonales reservadas exclusivamente para caminar.

Hoy, más de cinco décadas después, Port Saplaya sigue siendo el único núcleo urbano de España con canales navegables integrados en el propio trazado residencial. La idea que parecía un golpe de efecto publicitario en un folleto de los 70 acabó siendo, literalmente, lo que se construyó.

«Vivienda con amarre propio»: el gancho que no ha cambiado

Una de las páginas del folleto describe la vivienda tipo con un detalle que nos llamó especialmente la atención, porque sigue siendo hoy uno de los argumentos de venta más potentes de la zona:

«Desde su propia terraza, podrá contemplar el amarre particular para su barco. Y hacer éste a la mar cuando le apetezca, sin tener que recorrer más que unos pocos metros para embarcar.»

La distribución que prometía el folleto —salón-comedor con chimenea, cocina completa, cuatro o cinco habitaciones, sótano multiusos como garaje, bodega o sala de juegos, y jardín comunal para los niños— describe, casi punto por punto, el tipo de vivienda unifamiliar que todavía hoy se busca en Port Saplaya: espacio, vistas a la dársena y vida al aire libre, pero a un paso de Valencia capital.

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Dossier original de constructora de Port Saplaya. Fuente: Área Marítima Inmobiliaria

La Plaza Mayor, pensada como centro de vida social

Otra de las páginas, ilustrada con una fotografía de terrazas llenas de gente charlando bajo los porches, describe la Plaza Mayor de Port Saplaya como el corazón cívico de la villa: el lugar para tomar una horchata, comer con amigos o simplemente sentarse a hablar «con el mar como fondo». Esa misma plaza, con sus soportales, sigue siendo hoy el punto de encuentro de quien vive o visita Port Saplaya, y la zona comercial que entonces se proyectaba «a medida que las necesidades se fueran produciendo» es ahora una de las más vivas de la costa norte de Valencia.

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Dossier original de constructora de Port Saplaya. Fuente: Área Marítima Inmobiliaria

Deportes náuticos: la otra promesa que se cumplió

El folleto dedicaba una página entera a los deportes náuticos, ilustrada con una vela colorida recortándose contra el mar desde un arco de piedra. El texto prometía que cualquier aficionado al mar podría practicar en Port Saplaya «todos los deportes náuticos», con un barco siempre listo para zarpar. Hoy esa promesa también se ha sostenido: el puerto deportivo, las escuelas de vela y el acceso directo a la playa siguen siendo parte central de la vida en la zona, algo que explica en buena medida por qué Port Saplaya continúa atrayendo tanto a compradores de primera vivienda como a quienes buscan una segunda residencia en la costa.

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Dossier original de constructora de Port Saplaya. Fuente: Área Marítima Inmobiliaria

De promesa de papel a barrio consolidado

Releer este folleto hoy es casi un ejercicio de comparar una maqueta con el edificio terminado. Lo que en los años 70 era una apuesta arriesgada —construir un pueblo marinero ficticio junto a una ciudad que entonces todavía no miraba mucho hacia el mar— se ha convertido en uno de los enclaves residenciales más singulares y demandados de la costa valenciana. Eso explica también por qué la zona mantiene precios medios de la vivienda en España en máximos históricos, en un contexto de fuerte demanda costera, una tendencia que en Área Marítima vemos reflejada cada semana en las consultas que recibimos sobre la costa de Valencia.

Los canales siguen ahí. Los amarres particulares, también. Y la Plaza Mayor sigue siendo el sitio donde uno se sienta a charlar con vistas al mar. Lo único que ha cambiado, en realidad, es que ya no hace falta imaginarlo en un folleto: se puede visitar, recorrer en barca y, por supuesto, vivir en él.


¿Te imaginas vivir en la villa marinera que un folleto prometía hace 50 años?

En Área Marítima llevamos desde 1989 acompañando a quienes buscan su casa en Port Saplaya y en toda la costa de Valencia. Si quieres conocer las viviendas disponibles en Port Saplaya o necesitas saber cuánto vale tu propiedad en la zona, pide una valoración gratuita sin compromiso.